Lo siniestro está en el después nada.
En el teléfono que se niega a sonar, en los mensajes sin texto, en las palabras que sólo son ecos.
Y ahora? Y ahora qué?
Me disfrazo de nena bien, me compro una mascara anti humedad para ocultar mis lagrimas, me pongo una peluca para esconder como los pelos se me erizan cuando te veo, me oculto en la autosuficiencia y te tiro un:
“Ya no me modificas nene”.
Mientras solo puedo pensar en “Y si…”
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Te entiendo mucho, es horrible esperar que suene el teléfono y no pase nada
ResponderEliminarPensar en "Y si..." no conduce a buen puerto, te lo digo porque ya estuve ahí y no sabés cómo costó volver y disfrutar del "Y no...".
ResponderEliminarCuando las cosas no se dan, aunque duela, lastime e hiera, hay que mirar hacia adelante, sin pemitir que te modifique tu "hoy".
Pero... si se puede algo, no lo dudes!!!
Besos!!
Lu, es espantoso esperar y desesperar. Y seguir esperando sin éxito
ResponderEliminarPaula, vamos a dejar el hoy sin modificar y cambiar el futuro. Abrazos